Trituramos los CD y DVD y a continuación los limpiamos eliminando la tinta del plástico, extrayendo los restos de las etiquetas y separando la capa reflectante metálica (imprescindible para la lectura láser). Una vez limpio el policarbonato se envía a la máquina extrusora para su reciclaje mecánico. Este proceso reaprovecha el 90% del policarbonato.
Las pilas grandes se trituran, para separar el envoltorio del polvo de pila. Del envoltorio, una vez limpio, reciclamos el papel, el plástico y obtenemos escoria férrica y no férrica, mientras que del polvo de las pilas, una vez filtrada la disolución, reciclamos en un principio grafito, dióxido de manganeso y por último, con un tratamiento hidrometalúrgico obtenemos mercurio, zinc, cobre, niquel y cadmio, sales de manganeso y solución de zinc. Las pilas botón se introducen en el destilador sin triturarlas. La condensación posterior permite la obtención de un mercurio con un grado de pureza superior al 96%.
Si su cartucho no es recargable lo llevaremos a una planta específica de reciclaje. Si es recargable, se le hace un test electrónico para comprobar que sigue siendo útil, y finalmente se recarga de nuevo para ser reutilizado.
Las bombillas se trituran para separar el casquillo -que puede ser de aluminio o bien de cobre- del vidrio. Estos materiales se tratan después por separado.
Constan de tres partes: casquillo de aluminio, el plástico blanco donde va la electrónica, y el tubo que se tritura para sacar el polvo, que se destilará y obtendremos así el mercurio.
Éstos los enviamos como colaboradores en la campaña de la Cruz Roja para el desarrollo de diferentes proyectos
en el tercer mundo con el dinero que pueden sacar del móviles que todavía están bien. Los otros se reciclan separando los componentes plásticos de los metales y enviando la electrónica a una planta específica de reciclaje.
Los bolígrafos y rotuladores no se pueden reciclar por estar fabricados con materiales muy diversos. Por lo tanto, la opción escogida es la reutilización. Nosotros le colocaremos una nueva mina a tu bolígrafo y recargaremos tu rotulador, para que vuelvan a tener utilidad. Todos los bolígrafos y rotuladores recuperados serán enviados gratuitamente a organizaciones humanitarias.
En este depósito podeis depositar cualquier batería de móvil: las aceptamos todas; ni-cd, ni-mh, litio-ion, etc. Trituramos estas baterías y separamos de la carcasa los componentes metálicos, plásticos, y si hay papel (etiquetas) también. El producto interior se ataca químicamente y una vez descompuesto se obtiene sulfato de cadmio y sulfato de níquel de las baterías ni-cd y ni-mh, y sulfato de zinc y sulfato de manganeso de las baterías alcalinas o salinas.
Las pilas convencionales y alcalinas se trituran para separar el envoltorio del interior. Del envoltorio se obtiene papel, plástico y materiales férricos; y, del interior, se obtienen metales pesados y otros compuestos químicos. Las pilas de botón se someten directamente a un proceso de destilación y condensación que permite obtener mercurio con un grado de pureza superior al 96%.
Las baterías de móvil se trituran para separar de la carcasa los componentes metálicos, plásticos y si hay papel (etiquetas) también. El producto interior de la batería se ataca químicamente para separar los diferentes componentes.
Con estos tapones se vuelve a hacer corcho de otra calidad y para otras utilidades, se tritura y se hacen planchas de corcho, no se podria hacer si se mezcla la orgánica.
Primero retiramos los tapones que serán reciclados como cualquier otro plástico.
En la planta de tratamiento, la operación comienza con la destrucción del envase, que es perforado en una instalación especial de accionamiento neumático. De esta operación se obtienen 3 componentes por separado:
Gas, que mediante una bomba de vacío, primeramente es filtrado para limpiarlo de micropartículas de líquido y después es inyectado en la cámara de postcombustión, donde su poder calorÃfico es utilizado para el tratamiento de residuos.
Líquido contenido que se almacena en bidones de 200 litros y después es incinerado. Los líquidos de base solvente aportan energía a la combustión.
Los envases ya vacíos pueden ser tratados como cualquier otro envase metálico de bebidas, alimentación, etc.
Un 75% de los envases utilizan hojalata, un 24% aluminio y menos del 1% son de vidrio o plástico.
Los cargadores de móvil se trituran para poder separar sus componentes. Una vez triturados se separan los elementos plásticos de los metálicos mediante una cinta electromagnética. De este proceso se obtienen fracciones separadas reutilizables nuevamente como materias primas.