proceso de reciclaje

Bombillas de bajo consumo

Codi T-1935 de l’ARC de la Generalitat de Catalunya

BLIPVERT es transportista autorizado para el transporte de RESIDUOS PELIGROSOS y cuenta con más de 15 años de experiencia en el mundo del reciclaje. Esto nos permite ofrecer un servicio especializado, que en estrecha colaboración con el cliente, le aporta un profundo conocimiento sobre la composición los materiales a reciclar, el porcentaje previsto de revalorización, las posibilidades de reciclado y una garantía sobre el destino y adecuado tratamiento de todos los materiales. El servicio se completa con la elaboración de la información y de los certificados de tratamiento correspondientes válidos para auditorías ISO 14001.

Qué es una bombilla de bajo consumo?

Las lámparas fluorescentes (o de bajo consumo) son un dispositivo de descarga eléctrica que se emplea en iluminación. Hace ya bastantes años que tenemos tubos fluorescentes pero cada día se están metiendo más en nuestras vida las lámparas de bajo consumo, que no son mas que pequeños tubos fluorescentes acoplados a un casquillo o un conector pin. La iluminación fluorescente emplea vapor de mercurio a baja presion dentro del tubo. El contenido de mercurio en las lámparas fluorescentes es aproximadamente de 0,3 miligramos y, aunque cada vez es menor, se hace todavía imprescindible para lograr la suficiente luminiscencia y conductividad dentro de la lámpara para su correcto funcionamiento.

Cómo funcionan las bombillas de bajo consumo

La iluminación fluorescente emplea vapor de mercurio a baja presion dentro del tubo de vidrio revestido con fosforo. La radiación que en el arco hace el vapor de mercurio, hace que el fosforo se haga fluorescente. Se presenta en varios formatos pero su composición llega a ser la misma. Si miramos un tubo fluorescente convencional nos daremos cuenta que lleva una reactancia, un cebador y un tubo fluorescente, todos ellos conectados en serie. El tubo fluorescente se compone de dos resistencias a cada extremo las cuales cuando pasa la electricidad hace calentar el gas del tubo hasta hacerle conductor de la electricidad. Lleva un cebador para no quemar las resistencias (sus efectos son la intermitencia del tubo al arrancar, como si de la puesta de arranque de un coche se tratase). Las bombillas de bajo consumo de casquillo, como las de pin, también llevan su reactancia, cebador, sus resistencias a cada extremo, pero estas están comprimidas en circuitos electrónicos haciendo la misma función. Hace pocos años hemos llegado a tener lámparas de bajo consumo con diferentes intensidades de luz y esto es debido a la pintura protectora o al gas que lleva. ¿Hemos dicho pintura protectora? Si, estas lámparas fluorescentes provocan rayos ultravioletas perjudiciales a nuestro organismo, de ahí que veas muy pocas lámparas fluorescentes transparentes y si las ves se usan en depuradoras para quemar los gérmenes con sus rayos ultravioletas.

Ventajas de las bombillas de bajo consumo

La bombilla de bajo consumo nos da la posibilidad de sustituir las lámparas convencionales por fluorescentes sin tener que cambiar nuestro aplique, plafón, lámpara de mesita, etc. Estas lámparas fueron una revolución y se han implantado en todos los sectores e instituciones. El motivo es el ahorro de energía que proporcionan. Su ahorro es un 5 a 1, es decir, que cada vatio de una luz fluorescente equivale a una lámpara incandescente de cinco vatios. Es recomendable usar estas lámparas donde se este mucho tiempo encendidas, ya que consumen mas cuando se encienden, y generalmente también se estropean mas cuando se enciende y se apagan. Aunque haya modelos que nos aseguren que se puede apagar y encender continuamente.

Descripción del proceso de reciclaje de las bombillas de bajo consumo o lámparas de descarga

Separación de componentes: Bajo una circulación de aire que mantiene la presión negativa, el globo externo del cristal se separa del vástago de la base y del metal de la lámpara que contiene el tubo interno del arco (que contiene el mercurio). Las partes que no contienen mercurio son separadas, clasificadas por tipo de material, testeadas en cuanto a su contenido de mercurio y enviadas a reciclaje.

Unidad térmica: El tubo interior se coloca en un horno donde es llevado a altas temperaturas, lo que ocasiona la vaporización del mercurio adherido al vidrio. El mercurio es enfriado y recogido para su procesamiento. El vidrio del tubo interior es enfriado, analizado y enviado a reciclaje.

El vidrio recuperado es enfriado, analizado y enviado a reciclaje. Se hacen con regularidad test en un laboratorio acreditado para saber las concentraciones de mercurio en el vidrio, y también para satisfacer los requisitos de la empresa receptora de este subproducto. La concentración media de mercurio en el vidrio no excede los 1 mg/kg. El vidrio con estas características puede ser reciclado, por ejemplo, para la fabricación de productos para aplicación no alimentaría.

El aluminio y las piezas de latón son enviados como chatarra para reciclaje. La concentración media de mercurio en estos materiales no supera el límite de 20 mg/kg. Si la proporción de mercurio en los metales pasa los 20 ppm, se tendrá que introducir el material en la destiladora para que se recupere el mercurio presente.

Destilación: El mercurio crudo que se ha recuperado del proceso térmico es sometido a una destilación triple para quitarle impurezas, lo cual permite calificar al mercurio obtenido luego del proceso, como técnicamente puro.El tratamiento de las lámparas está diseñado, para la captación y control de los contaminantes y para la máxima valorización de los materiales que las componen. En estas condiciones, el porcentaje de valorización de materiales es del 94% en peso de la cantidad total de lámparas tratada, llegando este porcentaje al 97,5% en el caso de las lámparas fluorescentes de tubo recto. A través del reciclaje de lámparas de descarga se obtienen los siguientes productos: mercurio puro, polvo luminiscente exento de mercurio ya destilado, vidrio, metal y material de embalaje utilizado durante el transporte. Estos materiales son entregados a gestores autorizados quienes los reintegran a los circuitos de valorización, excepto el mercurio que es comercializado como Mercurio Técnicamente Puro. El residuo obtenido de la destilación es considerado residuo peligroso si se superan los límites de concentración de mercurio o plomo en el test de lixiviación. En ese caso se debe disponer en relleno de seguridad.

El único componente de la bombilla que no es reciclado son las pequeñas partículas del aislamiento de baquelita que forman las extremidades de la bombilla.

¿Sabías que…

Las lámparas suponen un 0,5% en peso, pero un 80% en la cantidad de residuos RAEE.

Más de 600 millones de lámparas en el Oeste de Europa necesitan ser recogidas, por lo que no hay comparación con el flujo de otro tipo de residuos eléctricos y electrónicos.

El coste del reciclaje para las lámparas supone un porcentaje de un 10% a un 60% sobre su precio de coste. Para otros aparatos eléctricos y electrónicos, este porcentaje es mucho más bajo.

Legislación Vigente

Estas bombillas (lámparas), además de ser un residuo peligroso, están sujetas a la directiva RAEE para el reciclaje aparatos electrónicos y eléctricos debido a los circuitos electrónicos donde están comprimidas las resistencias.

REAL DECRETO 208/2005, de 25 de febrero,sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos.

Artículo 5. Tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

1. Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que contengan materiales o elementos peligrosos serán descontaminados. La descontaminación incluirá, como mínimo, la retirada selectiva de los fluidos, componentes, materiales, sustancias y preparados, de conformidad con lo establecido en el anexo III.

2. Las operaciones de tratamiento tendrán como prioridad, por este orden, la reutilización, el reciclado, la valorización energética y la eliminación. A las operaciones de valorización les será de aplicación el régimen jurídico establecido en la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, atendiendo a las características de las operaciones y a la peligrosidad de los componentes que constituyan el objeto de la gestión.

3. Todas las operaciones de tratamiento se realizarán aplicando mejores técnicas disponibles. En particular, las operaciones de traslado de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se realizarán de tal modo que se pueda lograr la mejor descontaminación, reutilización y el reciclado de los aparatos enteros o sus componentes.

Importancia de que el material lo trate un GESTOR AUTORIZADO

El destinatario final del material recuperado es un gestor autorizado para los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) que asegura un correcto tratamiento de los mismos y el máximo grado de reciclaje. En este caso, además, es de especial importancia la correcta extracción y destilación del mercurio potencialmente peligrosas, que deberán recibir el tratamiento específico adecuado.

¿Por qué reciclar supone un coste?

El proceso técnico de reciclaje de las bombillas de bajo consumo supone unas instalaciones y unos costes de explotación notables que no se compensan con los ingresos de la venta de las fracciones recuperadas. Además, han de garantizar el cumplimiento de las exigentes normativas vigentes.

Beneficios para el medioambiente

Los materiales de las lámparas se encuentran dentro de un sistema cerrado, por lo cual su uso adecuado no representa riesgos o impactos sobre el medio ambiente o la salud. Dichos materiales entran en contacto con el medio ambiente solamente en caso de rotura o destrucción. El principal riesgo corresponde a la liberación del mercurio.

El mercurio es una sustancia natural y un contaminante proveniente de diversas actividades industriales. Las concentraciones naturales en el agua, suelo y en los peces (bioacumuladores) varían de una región a otra y son función de la composición de la roca madre a partir de la cual se genera el suelo y de las fuentes de contaminación existentes en el área.

Una vez liberado por actividades antrópicas al medio ambiente, el mercurio puede permanecer por mucho tiempo en la atmósfera antes de depositarse (mayoritariamente como mercurio elemental en fase vapor), lo que permite que este se transporte lejos de la fuente de emisión.

El mercurio ocasiona una amplia gama de efectos sistémicos en humanos (riñones, hígado, estómago, intestinos, pulmones y una especial sensibilidad del sistema nervioso), aunque varían con la forma química. Los microorganismos convierten el mercurio inorgánico en metilmercurio, una forma química muy tóxica, persistente y bioacumulable y que además se absorbe fácilmente en el tracto gastrointestinal humano.

Para los campeones del reciclaje

Este proceso de reciclaje es verdaderamente muy complicado. La constitución propia de las lámparas hace que el transporte, la recolección y el almacenamiento sean procesos delicados. Entre los aspectos físicos a tener en cuenta están:

La Fragilidad: están constituidas en su mayoría por vidrio de pocos milímetros de espesor, por lo tanto se trata de un producto extremadamente frágil, lo que afecta considerablemente las condiciones de transporte y almacenamiento.

Contenido: los constituyentes son de carácter nocivo, por lo tanto es necesario tomar precauciones durante su manipulación. Una rotura del recipiente provoca la fuga de los materiales truncando cualquier acción posterior sobre la lámpara.

Relación peso/volumen: son elementos de poco peso en comparación con su volumen, lo que dificulta su transporte y almacenamiento.

Forma: tienen múltiples formas y tamaños lo que no facilita su apilamiento.

Por otro lado hay que tener en cuenta que se trata de un producto de consumo disperso, lo que dificulta su recolección. En resumen, se trata de residuos muy voluminosos que no se pueden compactar, de difícil recolección, clasificación, transporte y almacenaje. Existen tres tipos de consumidores de lámparas bien diferenciados, consumidor industrial, sector servicios y pequeño consumidor. En el primer y segundo caso, por tratarse de grandes consumidores, resulta más fácil realizar la recolección.

En contrapartida, para el pequeño consumidor, cuando la lámpara llega al final de su vida útil representa un objeto de manejo engorroso si se pretende participar en un sistema de recolección selectiva. Por todo ello la MINIDEIXALLERIA URBANA BLIPVERT es ideal para el reciclaje de estas lámparas.

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